ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA SALUD

¡Virgen María, Madre de la Salud! Tu Hijo divino te encargó que fueras también Madre de todos los hombres. Desde entonces, con admirable fidelidad, has estado presente en la vida de la Iglesia y de cada uno de sus hijos; como ejemplar de todas las virtudes personales y comunitarias; como medianera nuestra ante Dios, y como madre de la vida divina que Cristo nos comunica.
Tú conoces nuestros sufrimientos y problemas, nuestras infidelidades y caídas. A ejemplo tuyo y con tu ayuda, aceptamos el plan de nuestro Padre Celestial que, en Cristo y por el Espíritu Santo quiere salvarnos a través de las pruebas y sufrimientos de la vida temporal, hasta darnos la plenitud de su vida sin término. Amén.

domingo, 26 de abril de 2020

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A TODOS LOS FIELES PARA EL MES DE MAYO DE 2020



Queridos hermanos y hermanas:
Se aproxima el mes de mayo, en el que el pueblo de Dios manifiesta con particular intensidad su amor y devoción a la Virgen María. En este mes, es tradición rezar el Rosario en casa, con la familia. Las restricciones de la pandemia nos han “obligado” a valorizar esta dimensión doméstica, también desde un punto de vista espiritual.
Por eso, he pensado proponerles a todos que redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo. Ustedes pueden elegir, según la situación, rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es fácil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oración para seguir.
Como rezar el Santo Rosario? Guía completa, paso a paso.....Además, les ofrezco dos textos de oraciones a la Virgen que pueden recitar al final del Rosario, y que yo mismo diré durante el mes de mayo, unido espiritualmente a ustedes. Los adjunto a esta carta para que estén a disposición de todos.
Queridos hermanos y hermanas: Contemplar juntos el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos unirá todavía más como familia espiritual y nos ayudará a superar esta prueba. Rezaré por ustedes, especialmente por los que más sufren, y ustedes, por favor, recen por mí. Les agradezco y los bendigo de corazón.
Roma, San Juan de Letrán, 25 de abril de 2020
Fiesta de san Marcos, evangelista

Francisco


Oración a María
Oh María,
tú resplandeces siempre en nuestro camino
como un signo de salvación y esperanza.
A ti nos encomendamos, Salud de los enfermos,
que al pie de la cruz fuiste asociada al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.
Tú, Salvación del pueblo cristiano,
sabes lo que necesitamos
y estamos seguros de que lo concederás
para que, como en Caná de Galilea,
vuelvan la alegría y la fiesta
después de esta prueba.
Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que Jesús nos dirá,
Él que tomó nuestro sufrimiento sobre sí mismo
y se cargó de nuestros dolores
para guiarnos a través de la cruz,
a la alegría de la resurrección. Amén.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios,
no desprecies nuestras súplicas en las necesidades,
antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.




Oración a María
«Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios».
En la dramática situación actual, llena de sufrimientos y angustias que oprimen al mundo entero, acudimos a ti, Madre de Dios y Madre nuestra, y buscamos refugio bajo tu protección.
Oh Virgen María, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia de coronavirus, y consuela a los que se encuentran confundidos y lloran por la pérdida de sus seres queridos, a veces sepultados de un modo que hiere el alma. Sostiene a aquellos que están angustiados porque, para evitar el contagio, no pueden estar cerca de las personas enfermas. Infunde confianza a quienes viven en el temor de un futuro incierto y de las consecuencias en la economía y en el trabajo.
Madre de Dios y Madre nuestra, implora al Padre de misericordia que esta dura prueba termine y que volvamos a encontrar un horizonte de esperanza y de paz. Como en Caná, intercede ante tu Divino Hijo, pidiéndole que consuele a las familias de los enfermos y de las víctimas, y que abra sus corazones a la esperanza.
Protege a los médicos, a los enfermeros, al personal sanitario, a los voluntarios que en este periodo de emergencia combaten en primera línea y arriesgan sus vidas para salvar otras vidas. Acompaña su heroico esfuerzo y concédeles fuerza, bondad y salud.
Permanece junto a quienes asisten, noche y día, a los enfermos, y a los sacerdotes que, con solicitud pastoral y compromiso evangélico, tratan de ayudar y sostener a todos.
Virgen Santa, ilumina las mentes de los hombres y mujeres de ciencia, para que encuentren las soluciones adecuadas y se venza este virus.
Asiste a los líderes de las naciones, para que actúen con sabiduría, diligencia y generosidad, socorriendo a los que carecen de lo necesario para vivir, planificando soluciones sociales y económicas de largo alcance y con un espíritu de solidaridad.
Santa María, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementación y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevención de futuras catástrofes similares.
Madre amantísima, acrecienta en el mundo el sentido de pertenencia a una única y gran familia, tomando conciencia del vínculo que nos une a todos, para que, con un espíritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria. Anima la firmeza en la fe, la perseverancia en el servicio y la constancia en la oración.
Oh María, Consuelo de los afligidos, abraza a todos tus hijos atribulados, haz que Dios nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad.
Nos encomendamos a Ti, que brillas en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Amén.

El Papa invita a dejar de pensar en uno mismo y recordar que Dios "camina a mi lado"

El Papa invita a dejar de pensar en uno mismo y recordar que Dios "camina a mi lado": El Papa Francisco invitó a dejar de pensar en uno mismo “en las decepciones del pasado”, en los “problemas de la vida”, y pensar en Dios, en que “Jesús camina a mi lado”, y en “qué puedo hacer para que la gente sea más feliz'.

sábado, 25 de abril de 2020

Hoy celebramos a San Marcos Evangelista, el "león alado"

Hoy celebramos a San Marcos Evangelista, el "león alado": El 25 de abril la Iglesia Católica celebra la Fiesta de San Marcos Evangelista, discípulo de San Pedro y autor del segundo Evangelio del Nuevo Testamento. Su símbolo es el león alado por su relación con el Apocalipsis y San Juan Bautista.

viernes, 24 de abril de 2020

24 DE ABRIL - FIESTA DE LA CONVERSIÓN DE SAN AGUSTÍN


La conversión de san Agustín: una experiencia de transformación

Miguel Ángel Orcasitas, agustino

La conversión es, para los Padres de la Iglesia y para todo maestro de espíritu, un proceso fundamental y necesario en la vida espiritual de cualquier cristiano. La conversión es una liberación, que llega después de fases previas de dispersión y desorden, y de un periodo intermedio de crisis.
Ese sentido de liberación lo expresó así san Agustín:

Qué dulce me resultó de golpe carecer de la dulzura de las frivolidades! Antes tenía miedo de perderlas y ahora me gustaba dejarlas Eras tú quien las iba alejando de mí! (Conf., 9.1.1)
Conversión de San Agustín - Colección - Museo Nacional del Prado
No hablaríamos hoy de espiritualidad agustiniana, ni significaría nada en la Iglesia Agustín de Hipona, sin el hecho fundamental de su conversión, que significó un giro radical en su vida, para dedicarse enteramente a Dios. Se trata, sin duda, del hecho más determinante de su vida. A raíz de la conversión inició un estilo de vida que sirve de inspiración para quienes profesan su Regla. Gracias a este cambio, se convirtió en una de las columnas de la teología católica.

Leer y releer las Confesiones de san Agustín es una experiencia gozosa que nos pone en contacto no sólo con un alma privilegiada y sensible, sino que nos descubre un camino de penetración a los sentimientos más profundos de nuestra propia experiencia humana y religiosa.

"Agustín deja claro, a lo largo de las Confesiones que la evolución del 'corazón' es la verdadera materia de su autobiografía"1

¿Qué cambió en la vida de Agustín con la conversión?

Cambiaron, ciertamente, algunos objetivos fundamentales, que habían guiado su vida hasta ese momento.
a) En primer lugar, la búsqueda de una buena posición social. Se trata de una legítima aspiración de cualquier padre, que también compartieron Mónica y Patricio en relación con su hijo Agustín. Siendo un niño muy inteligente, sus padres hicieron importantes sacrificios para asegurarle una formación capaz de garantizarle una buena posición social. Agustín es muy severo en su juicio sobre la intencionalidad de los padres: Los que se empeñaban en que yo estudiara, no tenían otro fin que satisfacer los apetitos insaciables de una opulenta miseria y de una gloria denigrante" [Conf., 1,12,19]). La finalidad perseguida en los estudios era "hacerse famoso y sobresalir en el arte del lenguaje" para obtener "honores humanos y amontonar engañosas riquezas" (Conf.,1,9,14). Medrar, prosperar y triunfar eran los objetivos de los padres al estimular el estudio en su hijo. Como había concluido brillantemente la "escuela primaria" en Tagaste le mandan, con trece años, a estudiar a Madaura, una población cercana a su pueblo natal, donde cursó gramática hasta los dieciséis. Tras un año de ocio forzado en casa, siguió sus estudios en Cartago, de los 17 a los 20 años, gracias al apoyo económico de su generoso vecino Romaniano.

La ambición por alcanzar una buena posición social, que durante el periodo escolar reposaba en sus padres, hizo presa también en él y se embarcará en su búsqueda. Ambicionando dinero y prestigio enseñó primero en África, abriendo una escuela de gramática en Tagaste (años 374-375). Tenía entonces Agustín 20-21 años de edad. Pasó después a Cartago, donde enseñó retórica (375-383) [21 a 29 años]. La experiencia de enseñar le resultó difícil en Cartago, porque los alumnos eran inquietos y molestos. Por ese motivo se fue a enseñar a Roma (años 383-384) [29-30 de edad]. Aquí se encontró con otro grave problema: los alumnos no pagaban. Finalmente se trasladó a Milán, sede de la corte imperial, donde opositó a la "Cátedra Imperial de Retórica y Artes Liberales". Alcanzó el grado de "Magíster Sapientiae", una especie de catedrático numerario por oposición. Fundó además escuela propia, donde enseñaba el arte de la retórica. Tal y como había aspirado, Agustín llegó a alcanzar un gran prestigio social.

A los pocos meses de comenzar su docencia en Milán fue elegido para dirigir ante la corte y sociedad milanesa el panegírico del emperador Valentiniano II. Un encargo que le creó una grave crisis de conciencia, por tener que mentir elogiando a un emperador que era todavía un niño.

Como profesor, Agustín transmitía a sus alumnos las mismas motivaciones que le habían guiado hasta entonces. Reconoce en las Confesiones que le interesaba sólo "vender palabrerías destinadas a cosechar laureles" (Conf., 4,2,2). Enseñaba el manejo de la lengua con fines dialécticos, preparando a los alumnos para usar el instrumento del lenguaje. Lamenta no haber enseñado a utilizar adecuadamente la oratoria, al servicio de la verdad.

b) Sexualidad. Podríamos hablar de afectividad, que es un concepto más global y superior, y que está también muy presente en las Confesiones, sobre todo cuando se refiere a su concubina. No obstante, cuando es prometido en matrimonio afirma que "no era un enamorado del matrimonio, sino esclavo de la pasión" (Conf., 6,15,25).Creo que traicionaríamos sus Confesiones si no nos refiriéramos a su sexualidad porque de ella habla Agustín en este libro autobiográfico de modo muy explícito. Recuerda con dolor el año que pasó libre en su pueblo, siendo ya un joven de dieciséis años, cuando regresó tras realizar sus estudios en Madaura y antes de continuarlos en Cartago. Un año de inactividad en casa, a los dieciséis años, por carecer de medios para seguir estudios, que es calificado por Agustín como "zarzal de lascivias" (vepres libidinum) (Conf., 2.3.6). Cuando, pasado el año y obtenida la ayuda económica de Rominiano, vaya a Cartago a continuar sus estudios, vivirá allí "a tope", como un joven libertino de nuestros días, disfrutando de todo lo que le ofrecía la vida alegre y despreocupada de un estudiante, como espectáculos, literatura, teatro... Reitera que se dejó llevar sin freno por sus impulsos sexuales, sin que sus padres se preocuparan por casarle, para evitar sus desvaríos. "Su única preocupación era que yo aprendiera las mejores técnicas de la oratoria y de la persuasión por medio de la palabra" (Conf., 2,2,4). Dice además de sus padres: "me dieron demasiada rienda suelta y no supieron unir rigor y bondad" (Conf., 2,3,8). Empieza entonces a sentir el deseo de amar y ser amado. "Aunque no amaba aún, ya amaba el amar" (Conf., 3,1,1). También hay que considerar en este capítulo su afición al teatro, más que a los espectáculos más violentos del anfiteatro o el circo, de los que era entusiasta su íntimo amigo Alipio. El teatro, según describe Agustín en las Confesiones, estaba lleno de imágenes de sus miserias y de los incentivos del fuego de la lujuria que le consumía. Se sentía atraído por el teatro porque allí encontraba estímulo para su pasión carnal. No se trataba de un teatro serio, sino de pantomimas de carácter poco edificante. Con frecuencia representaban sólo las debilidades atribuidas a los dioses por los poetas2.

LA CONVERSIÓN DE SAN AGUSTÍN, UN MOTIVO PARA SEGUIR COVIRTIÉNDONOS
Al fin Agustín cae en las redes del amor y se une a una concubina, a la que fue fiel durante los años 371 al 385, es decir, desde los 17 a los 31 años de edad. De ella tuvo un hijo, Adeodato, que nació al correr del tercer año de estudios en Cartago (curso 372-373), cuando Agustín tenía sólo 18 años. Llegado el momento en que Agustín debía casarse, por exigencia de su carrera profesional, no podía hacerlo con su concubina, según Gabriel del Estal, por impedimento legal, debido a la desigualdad social existente entre ambos3. Lo afirma también Peter Brown: "un casamiento pleno era terriblemente complicado: exigía que los contrayentes fueran de igual posición social e implicaba complejos acuerdos dinásticos"4. Por ese motivo la concubina fue despedida, con intervención de su madre Mónica. Aquella generosa mujer, de la que desconocemos su nombre, se retiró prometiendo ante Dios no conocer a otro hombre. Agustín confiesa: "Cuando apartaron de mi lado, como impedimento para el matrimonio, a aquella mujer con quien solía compartir mi lecho, el corazón, rasgado precisamente en la parte por la que estaba pegado a ella, quedó llagado y manando sangre" (Conf., 6,15,25). Él mismo se considera "incapaz de imitarla" y la juzga "superior a sí propio" (Conf., Ibid). No sólo dejó a Agustín para no entorpecer su carrera, sino que dejó al hijo de ambos con Agustín. Mientras tanto, se buscó para Agustín la que iba a ser su mujer, aunque no tenía aún la edad núbil, faltándole dos años para poder contraer matrimonio. Agustín se unió, mientras tanto, a otra concubina, pues no podía vivir durante ese tiempo de espera sin una mujer a su lado.

Había confesado antes: "Me veía agarrotado por los achaques de la carne, arrastraba mis cadenas y temía verme libre de ellas" (Conf., 6,12,21)Su amigo Alipio le incitaba a que abrazara el celibato para dedicarse a la filosofía pero "Estaba tan apegado [a la pasta gelatinosa de los deleites carnales] que llegué a afirmar, siempre que surgía este tema de conversación, que yo no era capaz en absoluto de llevar una vida célibe" (Conf., 6,12,22). Agustín reconoce que no era "el objetivo del decoro y honestidad de la familia y la educación de los hijos" lo que le atraía. "Lo que a mí me atormentaba y esclavizaba principalmente y con dureza era la costumbre de saciar mi pasión insaciable" (Ibid.). Todavía no sabía -reconoce poco antes- que la continencia sólo es posible con la ayuda de Dios (Cf. Conf., 6,11,20). Dirá también: "Lo único que me detenía ante la sima más profunda de los placeres carnales era el miedo a la muerte y a tu juicio futuro. Este miedo nunca se apartó de mi pecho, aun en medio de la heterogeneidad de mis opiniones" (Conf., 6, 16,26). Para ver la fuerza que tenía la sexualidad, Agustín recuerda con horror la pregunta que presentaba a sus amigos Alipio y Nebrido: "Si fuéramos inmortales y nuestra vida fuera un continuo placer corporal, sin miedo alguno de perderla, ¿por qué no íbamos a ser felices? ¿Qué más podíamos desear?" (Conf., 6,16,26). Le hubiera gustado entonces dar la razón a Epicuro, pero mantuvo siempre la creencia que había algo después de la muerte.

c) Amistad. Se trata de una constante a lo largo de toda su vida, a partir de la adolescencia. Dice, mientras habla de su esclavitud a los placeres sexuales: "dado como pensaba entonces, tampoco podía ser feliz sin los amigos, por grande que fuese la abundancia de los placeres carnales. A estos amigos los amaba desinteresadamente..." (Conf., 6,16,26). Estima la amistad por encima de cualquier otro valor. Quiere estar con sus amigos, incluso vivir en comunidad con ellos, inspirado en ideales filosóficos de búsqueda de la verdad. Compartió en todo momento con los amigos su proceso de búsqueda y sus inquietudes más profundas. No sabía estar sin ellos.

Agustín amaba la vida de comunidad incluso antes de su conversión. Aspiró, en efecto, a vivir en comunidad de filósofos (amantes de la sabiduría) en torno al año 385, estando en Milán5. Tenía entonces 31 años de edad. Lo narra Agustín de modo muy vivo en las Confesiones:

"...un grupo numeroso de amigos teníamos pensado, después de comentar las azarosas contrariedades de la vida humana, vivir en un ocio tranquilo, apartados de la masa. Ya casi lo teníamos decidido. Este ocio lo habíamos programado de la manera siguiente: todos nuestros bienes los pondríamos en común, formando un patrimonio único, de modo que, en virtud de la sinceridad que supone la amistad leal, no hubiera cosas de éste ni cosas de aquél, sino que todo fuera de todos y de cada uno. Calculábamos la posibilidad de asociarnos unas diez personas con esta finalidad. Entre éstas había gente rica, en especial nuestro convecino Romaniano, muy amigo mío desde la niñez... Era el que más urgía la realización del plan y el que mayor fuerza de persuasión ejercía, porque su capital era muy superior al de los demás. Habíamos decidido también que, a estilo de los magistrados, dos de nosotros se hicieran cargo durante un año de proveernos de todo lo necesario, quedando libres los demás. Pero cuando surgió el problema de si nuestras mujercitas aprobarían este proyecto -pues alguno de nosotros ya la tenía y otros aspirábamos a tenerla-, todos aquellos planes que teníamos tan bien estudiados se esfumaron en nuestras manos, se hicieron añicos y quedaron definitivamente descartados" (Conf., 6,14,24).

d) Búsqueda de la verdad felicidad. A partir de su encuentro con el libro "Hortensio" de Cicerón, a los 18 años, dentro de los estudios de elocuencia, Agustín se entusiasma por la búsqueda de la sabiduría inmortal. Cicerón le pone en crisis, porque le cuestiona las vanas esperanzas que había puesto en la elocuencia y en el deseo de adquirir riquezas. Pasará por sectas y escuelas filosóficas hasta dar con Cristo.

En el culmen de ese proceso irrumpe LA CONVERSIÓN. Hay un proceso intelectual previo, que le había llevado a la aceptación de la Biblia. Donde antes veía un lenguaje bárbaro intragable y contradicciones insuperables, ahora puede asumirlo gracias a las interpretaciones alegóricas aprendidas en la escucha de la predicación de san Ambrosio. Sin embargo, la conversión no fue fruto intelectual de un proceso, sino irrupción de la gracia. El salto de la razón a la fe es siempre obra de la gracia. Esa experiencia fue tan fuerte que eliminó los obstáculos intelectuales y se echó en manos de Dios. Hubo que tener una experiencia religiosa fuerte, casi mística, pues escribe a su amigo Nebridio: 
"que había experimentado como un sabor anticipado de la Realidad permanente, presente en forma tan intensa, que apenas tenía que recurrir al raciocinio" (Carta 4,2).

El clima espiritual que vive a raíz de su conversión queda bien reflejado en el modo de recitar los salmos: "¡Qué voces te di, Dios mío, leyendo los salmos de David, esos cantos de fe, esas cadencias de piedad, que están en tan marcado contraste con todo espíritu de orgullo! ... ¡Qué voces te daba en aquellos salmos y cómo me incendiaba en amor a Ti! ¡Ardía en deseos de recitarlos, si me fuera posible, al mundo entero. Contra el orgullo del género humano! (Conf., 9,4,8)

¿Qué sucede con los grandes temas que habían guiado su vida antes de la conversión?

Posición social: A partir de la conversión cambia radicalmente la perspectiva de vida de Agustín. Renuncia a ser "mercader de palabras". Le causaba trauma de conciencia mentir en los panegíricos al emperador; o enseñar a sus discípulos a utilizar el lenguaje para defender causas injustas. Abandona su puesto como rethor y como profesor. La conversión le hizo muy crítico frente a su trabajo como retórico y decidió retirar "el ministerio de mi lengua del mercado de la palabrería" (Conf., 9, 2,2), para que los jóvenes "no compraran de mi boca armas para su locura" (Ibid.).

Abraza la castidad por el Reino de los cielos: él que no podía vivir sin una mujer al lado. Sabemos que se mantuvo fiel a su compromiso celibatario, en contra de algunas historias que se ha inventado algún novelista, que suponen a Agustín obispo teniendo todavía algún filtreo con su exconcubina. Así lo afirma Josten Gadner en una lamentable novela sobre S. Agustín6. Sin embargo, se trata de una pura fabulación. Lo sabemos porque Agustín afirma taxativamente lo contrario en las Confesiones, con una extraordinaria claridad: "me mandaste que me abstuviera de la convivencia carnal [...] Y como fuiste tú quien me concedió esta gracia, lo logré incluso antes de convertirme en dispensador de tu sacramento. Pero aún están vivas en mi memoria... las imágenes de aquellas cosas que la costumbre dejó impresas en ella. Y me salen al encuentro, cuando estoy despierto, lánguidas y carentes de vigor, pero en sueños no se limitan simplemente a producirme placer, sino que incluso llegan hasta el consentimiento y a un acto muy parecido al acto real. Y es tanta la fuerza ilusoria de aquellas imágenes en mi alma y también en mi carne, que las falsas visiones llegan a inducirme en mi sueño y a persuadirme a actos que el mundo de la realidad no logra alcanzar cuando estoy despierto [...] Tú, Señor, aumentarás progresivamente en mí tus dones, para que mi alma, liberada de lo pegajoso de la concupiscencia, me siga en mi camino hacia ti; para que no se rebele contra sí misma; para que ni aun en sueños cometa estas torpezas tan degradantes, movida por las imaginaciones animales, hasta provocar los flujos corporales, sino que ni siquiera las consienta." (Conf., 10,30,41-42)

La búsqueda de la verdad se centra en la Palabra de Dios, y, por tanto, en Cristo. El reencuentro con Cristo, de quien le hablaba su madre y cuyo nombre dice haber mamado con la leche materna, unido a un modo aceptable de entender las Escrituras, hizo que toda su búsqueda de la verdad se centre en Dios, Verdad suprema.

La amistad adquiere plenitud de sentido por la presencia de Dios en medio de ella. Una amistad que no se fundamente en Dios no es verdadera amistad: "la amistad no es auténtica sino entre los que Tú unes entre sí por medio de la caridad derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos concedió (Rom. 5,5).

Hay un texto muy citado de Agustín, donde describe la dinámica de un grupo de amigos: "Había en mis amigos otras cosas que me hacían más cautivadora su compañía: charlar y reír juntos, servirnos mutuamente unos a otros, leer en común libros bien escritos, bromear dentro de los límites de la estima y respeto mutuos, discutir a veces, pero sin aspereza, como cuando uno discute consigo mismo. Incluso esta misma diferencia de pareceres, que por lo demás era algo poco frecuente, era la salsa con que aderezábamos muchos acuerdos. Instruirnos mutuamente en algún tema, sentir nostalgia de los ausentes, acogerlos con alegría a su regreso; estos gestos y otros por el estilo, que proceden del corazón de los que se aman y se ven correspondidos, y que hallan su expresión en la boca, lengua, ojos y otros mil gestos, muy gratos, eran incentivos que iban fundiendo nuestras almas en una sola". Sin embargo tampoco considera este modelo verdadera amistad, sino "una fábula colosal y una gran mentira" porque había sustituido el amor de Dios por el de los amigos (Conf., IV, 8, 13).

Con la conversión, la amistad se convierte en vida en común, inspirada en los ideales del Evangelio. Del relato de los Hechos de los Apóstoles sobre el modo de vida de la primitiva comunidad cristiana, toma Agustín el modelo para su estilo de vida consagrada.

Agustín renuncia a su alta posición, porlaque había luchado toda su vida. Aunque volverá a tener un puesto destacado como obispo de la Iglesia, aceptará esta dignidad por obediencia, de algún modo "coaccionado" por el clamor del pueblo. Llegó a Obispo en contra de su voluntad y de sus proyectos. Aceptó la autoridad en la Iglesia exclusivamente como servicio.

Los otros tres aspectos o dimensiones confluyen en la vida en común, pues busca la Verdad, desde una vida célibe, viviendo en comunidad con sus amigos.

Agustín se dirige a Dios, refiriéndose a su conversión, diciendo: "tarde te amé" (Conf., 10,27,38). La conversión produce un proceso de purificación de los sentidos. He aquí el texto de ese proceso:

"¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan suave, tarde te amé! El caso es que Tú estabas dentro de mí y yo fuera. Y fuera te andaba buscando y, deforme como era, me echaba sobre la belleza de tus criaturas. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Me tenían prisionero lejos de Ti aquellas cosas que si no existieran en Ti serían inexistentes. Me llamaste, me gritaste y rompiste mi sordera [oído]. Brillaste y tu resplandor hizo desaparecer mi ceguera [vista]. Exhalaste tus perfumes y respiré hondo, y suspiro por Ti [olfato]. Te he saboreado y me muero de hambre y de sed [gusto]. Me has tocado, y ardo en deseos de tu paz [tacto] (Conf., 10,27,38).

La conversión de Agustín enseña que la experiencia religiosa -conversión- da acceso a lo más hondo de uno mismo, al meollo de la personalidad. Se empieza a vivir religiosamente convirtiéndose.

El encuentro con Cristo hace posible el cambio de categorías y un giro en la vida que es difícil imaginar y asumir antes de sentir la fuerza de Dios actuando dentro de nosotros mismos.

Agustín supo analizar sus sentimientos y motivaciones con penetración psicológica y lenguaje certero y penetrante. Por eso es fácil al hombre de cualquier época sentirse reflejado en sus reflexiones. San Agustín, primer hombre moderno según Harnack, continúa su magisterio en nuestros días y puede ayudarnos eficazmente en nuestra irrenunciable y existencial búsqueda de la felicidad.

La conversión de Agustín enseña que la experiencia religiosa -conversión- da acceso a lo más hondo de uno mismo, al meollo de la personalidad. Se empieza a vivir religiosamente convirtiéndose.

__________ 
1 Peter BROWN, Agustín de Hipona, Madrid, Acento editorial, 2001, p. 30

2 Cfr. Pio de LUIS, Las Confesiones de San Agustín comentadas, Valladolid, Estudio Agustiniano, 1994, p. 124.
3 S. Agustín y su concubina de juventud, S. Lorenzo de El Escorial, EDES, 1996, 136 pp.
4 Agustín de Hipona, Madrid, Acento ed. 2001, p. 65.
5 El año lo indica Ursicino Domínguez: Cfr. ?Cultura y formación intelectual en los monasterios agustinianos de Tagaste, Cartago e Hipona?, en La Ciudad de Dios, 169 (1956) 427.
6 Están de moda las novelas romanzadas, que distorsionan los personajes históricos fantaseando sobre sus conductas, no siempre con intenciones confesables. ¿Qué decir, por ejemplo, de "El Código da Vinci" y relatos similares? Lamentablemente, la única aproximación a la historia de muchos lectores es la que procede de este género de relatos.


El Papa reza por los profesores que deben enseñar a distancia durante el coronavirus

El Papa reza por los profesores que deben enseñar a distancia durante el coronavirus: El Papa Francisco pidió rezar, este viernes 24 de abril durante la Misa celebrada en Casa Santa Marta, por lo profesores que deben realizar su trabajo desde casa por medio de instrumentos telemáticos debido al confinamiento decretado en varios países por la pandemia de coronavirus.

jueves, 23 de abril de 2020

El Papa reza por las familias necesitadas víctimas de usureros durante el coronavirus

El Papa reza por las familias necesitadas víctimas de usureros durante el coronavirus: El Papa Francisco ofreció la Misa celebrada este jueves 23 de abril en la Casa Santa Marta por las familias necesitadas que están sufriendo las graves consecuencias de la pandemia de coronavirus, y que se encuentran en manos de usureros.

domingo, 19 de abril de 2020

Homilía del Papa Francisco en el Domingo de la Divina Misericordia

Homilía del Papa Francisco en el Domingo de la Divina Misericordia: El Papa Francisco presidió este domingo 19 de abril la celebración de la Misa en 20º aniversario de la canonización de Santa Faustina Kowalska y de la institución del Domingo de la Divina Misericordia, que se celebra hoy.

sábado, 11 de abril de 2020

FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN

ESTE DOMINGO DE RESURRECCIÓN TENEMOS LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA A LAS 7:30am Y 11:00 am, LUEGO A LAS 5:30 pm LAS VÍSPERAS SOLEMNES CON EL SANTÍSIMO. A LAS 2:00 p.m. EL SANTÍSIMO SALDRÁ POR LAS CALLES DE BOJACÁ.

La imagen puede contener: interior

CELEBRACIONES SÁBADO SANTO



Transmisión en vivo por https://www.facebook.com/SantuarioVirgendeBojaca/

EL DOMINGO, EUCARISTÍAS 7:30 am Y 11:00 a.m. Y A LAS 5:30 LAS VÍSPERAS SOLEMNES CON EL SANTÍSIMO.







jueves, 9 de abril de 2020

VIERNES SANTO - CELEBRACIONES

Este viernes santo tendremos las siguientes celebraciones, transmitidas por 
https://www.facebook.com/SantuarioVirgendeBojaca/ 

10:00 am  Santo viacrucis
3:00 p.m.  Celebración de la pasión del Señor
5:00 p.m. Sermón de las siete palabras 

Pedro Pablo Rubens : Obras

JUEVES SANTO - CELEBRACIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR

La celebración de la Eucaristía en la Cena del Señor y adoración al Santísimo se hará este jueves santo a partir de las 5pm, transmisión por medio de
https://www.facebook.com/SantuarioVirgendeBojaca/



Imagen tomada de: https://nivariensedigital.es/comienzo-del-triduo-pascual/jueves-santo-2019/

Jueves Santo 2020: Papa afirma que para entrar al Cielo hay que dejarse servir por Cristo

Jueves Santo 2020: Papa afirma que para entrar al Cielo hay que dejarse servir por Cristo: Si no dejamos que el Señor sea nuestro servidor y nos lave, no podremos entra en el Cielo, afirmó el Papa Francisco este 9 de abril en la Basílica de San Pedro durante la Misa por la Cena del Señor, iniciando el Triduo Pascual de una Semana Santa marcada a nivel mundial por la pandemia del coronavirus.

domingo, 5 de abril de 2020

El Papa en Domingo de Ramos: ¡Ánimo! Abre el corazón a Dios y sentirás su consuelo

El Papa en Domingo de Ramos: ¡Ánimo! Abre el corazón a Dios y sentirás su consuelo: En la Misa celebrada en la Basílica de San Pedro del Vaticano en este Domingo de Ramos, el Papa Francisco reconoció que ante el drama de la pandemia del coronavirus, COVID19, Jesús dice a cada uno: “Ánimo, abre el corazón a mi amor. Sentirás el consuelo de Dios, que te sostiene”.

miércoles, 1 de abril de 2020

CELEBRACIONES SEMANALES Y SEMANA SANTA 2020

Recordamos a todos los fieles que en el Santuario se continúan celebrando las eucaristías, ofreciendo las intenciones que ya están. Por https://www.facebook.com/SantuarioVirgendeBojaca se transmiten las eucaristías de lunes a sábado a las 7 am. 

Durante estos días, hasta el 4 de abril, estamos haciendo la novena a la Virgen de la Salud con el rezo del santo rosario a las 7:40 pm.

Los domingos se transmiten las eucaristías a las 7:30 am y 11:00 am, el rosario a las 3:00 pm y las Vísperas solemnes, con exposición del Santísimo a las 5:30 pm. 

Durante la semana santa se transmitirán también las diferentes celebraciones. 

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