ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA SALUD

¡Virgen María, Madre de la Salud! Tu Hijo divino te encargó que fueras también Madre de todos los hombres. Desde entonces, con admirable fidelidad, has estado presente en la vida de la Iglesia y de cada uno de sus hijos; como ejemplar de todas las virtudes personales y comunitarias; como medianera nuestra ante Dios, y como madre de la vida divina que Cristo nos comunica.
Tú conoces nuestros sufrimientos y problemas, nuestras infidelidades y caídas. A ejemplo tuyo y con tu ayuda, aceptamos el plan de nuestro Padre Celestial que, en Cristo y por el Espíritu Santo quiere salvarnos a través de las pruebas y sufrimientos de la vida temporal, hasta darnos la plenitud de su vida sin término. Amén.

domingo, 22 de enero de 2017

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO EN EL ÁNGELUS

En su enseñanza previa al rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco explicó que el comienzo de la predicación de Jesús junto al mar de Galilea, tierra de paganos, nos indica que esta no se dirigía de forma exclusiva a los judíos, sino a toda la humanidad; y que el modo como llamó a sus primeros discípulos muestra que “el Señor se revela a nosotros de un modo extraordinario, pero siempre en la cotidianidad de nuestra vida
Ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa afirmó que desde Galilea, “un lugar impensable”, se difunde la luz de Cristo que salva a la humanidad.
El Santo Padre indicó que Jesús “deja Nazaret, un pueblecito de las montañas, y se establece en Cafarnaum, un núcleo importante junto a la ribera del lago de Galilea, habitado principalmente por paganos, punto de encuentro entre el Mediterráneo y las tierras interiores de Mesopotamia. Esta elección indica que el destinatario de su predicación no son sólo sus compatriotas, sino todos los que llegaban a la cosmopolita ‘Galilea de los gentiles’”.
“Vista desde la capital, Jerusalén, aquella tierra era geográficamente periférica, y religiosamente impura por la mezcla que había con los que no pertenecían a Israel”, señaló el Pontífice. “De Galilea no se esperaban grandes cosas para la historia de la Salvación. Sin embargo, desde allí mismo se difunde aquella ‘luz’, la luz de Cristo”.
“El mensaje de Jesús –continuó Francisco– subraya el mensaje del Bautista, que anunciaba el ‘Reino de los Cielos’. Este reino no supone la instauración de un nuevo poder político, sino el cumplimiento de la alianza entre Dios y su pueblo que inaugurará un período de paz y justicia. Para aplicar este pacto de alianza con Dios, cada uno de nosotros está llamado a convertirse transformando nuestro particular modo de pensar y de vivir”.
El Papa explicó la relación existente entre la predicación de Jesús y la de San Juan Bautista: “Lo que diferencia a Jesús de San Juan Bautista es el estilo y el método. Jesús elige ser un profeta itinerante. No se queda esperando a las personas, sino que se mueve al encuentro de ellas”.
Cuando Jesús llama junto al mar de Galilea a los dos grupos de hermanos, que estaban pescando en ese momento, para ser sus discípulos, Simón y Andrés, por un lado, y Santiago y Juan, por otro, les llama diciendo: “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres”.
Resultado de imagen para jesus en cafarnaum“La llamada llega a ellos cuando están en medio de su actividad cotidiana: el Señor se revela a nosotros de un modo extraordinario, pero siempre en la cotidianidad de nuestra vida”. “La respuesta de los cuatro pescadores es inmediata: dejaron lo que estaban haciendo y le siguieron. Sabemos, de hecho, que eran discípulos del Bautista y que, gracias a su testimonio, ya habían comenzado a creer en Jesús como el Mesías”.
Francisco concluyó afirmando que “nosotros, los cristianos de hoy, tenemos la alegría de proclamar y testimoniar nuestra fe porque se produjo aquel primer anuncio, porque aquellos hombres humildes y valientes respondieron generosamente a la llamada de Jesús”.
“Junto a la orilla del lago, en una tierra impensable, nació la primera comunidad de discípulos de Cristo”, señaló.
Tomado de: https://www.aciprensa.com/noticias/cristo-siempre-se-revela-en-la-cotidianidad-de-la-vida-afirma-el-papa-durante-el-angelus-87110/

sábado, 14 de enero de 2017

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS JÓVENES CON OCASIÓN DE LA PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO PREPARATORIO DE LA XV ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS

Queridos jóvenes:
Resultado de imagen para el papa francisco y los jóvenesTengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio, que les ofrezco como una “guía” para este camino.
Me vienen a la memoria las palabras que Dios dirigió a Abrahán: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré» (Gen 12,1). Estas palabras están dirigidas hoy también a ustedes: son las palabras de un Padre que los invita a “salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña. Los invito a escuchar la voz de Dios que resuena en el corazón de cada uno a través del soplo vital del Espíritu Santo.
Cuando Dios le dice a Abrahán «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le pedía huir los suyos o del mundo. Su invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?
Resultado de imagen para el papa francisco y los jóvenesSin embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal. El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión del Faraón (cfr. Es 2, 23).
Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena. Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.
En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”. Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia. ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).
Resultado de imagen para el papa francisco y los jóvenesUn mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).
Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).
Con paternal afecto,
FRANCISCO
Vaticano, 13 de enero de 2017
Tomado de: www.vatican.va

viernes, 13 de enero de 2017

DIPLOMADO EN DERECHO MATRIMONIAL


Inscripciones abiertas

Los interesados pueden inscribirse en la Curia Diocesana de Facatativá en la Calle 5A # 2 - 10 en el teléfono: 8422714 - 3138535717 - 3138529395



En Unicervantina Calle 77 # 11 - 63 en el teléfono 3213381 - 3103241429       unicervantina.edu.co


Diócesis de Facatativá
cancilleriafacatativa@gmail.com
centrodeestudios@gmail.com

Valor del programa $ 700.000 pesos Colombianos.
- Cancelación del valor total en efectivo al momento de la matrícula con un 15% de descuento
- Cancelar el valor total en dos cuotas: 350.000 al momento de la matrícula que equivale al 50% del valor total, y el otro 50% 350.000 al finalizar el mes de abril
- Cancelar $ 116.600 mensualmente.

*Aplica condiciones y restricciones.


Objetivo: Ofrecer un espacio de formación y reflexión en materia de Derecho Matrimonial Canónico, de tal amanera que haya una mayor claridad en cuanto a la doctrina canónica del matrimonio y en la adecuada información e instrucción que se pueda dar a los fieles en lo que se refiere al proceso canónico para las causas de nulidad matrimonial, según el Motu Proprio del papa Francisco Mitis Iudex Dominus Iesus. 

Justificación: El matrimonio goza de indisolubilidad, y fue elevado a la dignidad de sacramento por Nuestro Señor (Cf Canon 1055§1). Con la promulgación del el Motu Proprio del papa Francisco Mitis Iudex Dominus Iesus, se han presentado numerosas interpretaciones incorrectas con relación a la sana doctrina del sacramento. Es por ello que se hace necesario que haya una mayor formación en cuanto a la doctrina matrimonial y a la correcta interpretación del Muto Proprio. 

CONTENIDO
Módulo 1: Fundamento antropológico y bíblico. P Gustavo Enrique Zamora. Doctor en Teología Bíblica. Universidad Gregoriana
Módulo 2: Asesoría pastoral y preparación al sacramento del matrimonio. P. Manuel Calderón Contreras, OSA. Licenciado (magister ) en Teologia sacramental por el Pontificio Instituto San Anselmo de Roma.
Módulo 3: La pastoral familiar dentro del PDR/E. P Juan Pablo Jiménez. Candidato a maestría en teología de la Biblia Universidad San Buenaventura
Módulo 4: Consentimiento matrimonial y definición del matrimonio (Can 1055 ss). Dr Sahamuel Ortiz. Doctorado en Derecho Canónico Pontifica Universidad Javeriana
Módulo 5: Novedades en el Motu Proprio del papa Francisco Mitis Iudex Dominus Iesus en el proceso de nulidad matrimonial. P. Hernando Aguilera. Candidato a Doctorado en Derecho Canónico Pontificia Universidad Javeriana

HORARIO
Materia: Fundamento Antropológico y Bíblico del Matrimonio Docente: Gustavo Enrique Zamora Guzmán, Pbro. Doctor en Teología Bíblica. Universidad Gregoriana Fecha: 18 de febrero - 25 de febrero - 4 de marzo - 11 de marzo - 18 de marzo

Materia: La Pastoral Familiar dentro del PDR/E Docente: Juan Pablo Jiménez Fetecua, Pbro. Candidato a Maestría en Teología de la Biblia. Universidad San Buenaventura Fecha: 25 de marzo - 1 de abril

Materia: Consen􀆟miento Matrimonial y definición del Matrimonio (Can 1055) Docente: Alfredo Niño, Pbro. Licenciado en Derecho Canónico. Universidad Javeriana y juez del Tribunal Eclesiástico de Bogotá Fecha: 22 de abril - 29 de abril - 6 de mayo - 13 de mayo - 20 de mayo

Materia: Dificultades psicológicas, patológicas e incapacidades psíquicas que pueden estar presentes al momento del consentimiento matrimonial Docente: Dr María Fernanda Jiménez Fetecua. Maestría en Psicología Clínica y de la Familia. Universidad Santo Tomás Fecha: 17 de junio - 24 de junio - 1 de julio

Materia: Novedades en el Motu Proprio del papa Francisco Mitis Iudex Dominus Iesus en el proceso de nulidad matrimonial. Docente: P. Hernando Aguilera. Candidato a Doctorado en Derecho Canónico Pon􀆟ficia Universidad Javeriana Fecha: 8 de julio - 15 de julio - 22 de julio - 29 de julio - 5 de agosto

Materia: Asesoría pastoral y preparación al Sacramento del Matrimonio Docente: P. Manuel Calderón Contreras, OSA. Licenciado (magister ) en Teologia sacramental por el Pontificio Instituto San Anselmo de Roma. Fecha: 27 de mayo - 3 de junio - 10 de junio


lunes, 9 de enero de 2017

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

Resultado de imagen para bautismo del señor “Cuando se lava el Salvador, se purifica toda el agua necesaria para nuestro bautismo y queda limpia la fuente, para que pueda luego administrarse a los pueblos que habían de venir a la gracia de aquel baño”, dijo San Máximo de Turín en el Siglo V al referirse al Bautismo del Señor que la Iglesia celebra hoy.
Con el Bautismo del Señor se concluye la temporada de Navidad y la Iglesia nos invita a mirar la humildad de Jesús que se convierte en una epifanía (manifestación) de la Santísima Trinidad.
“Juan está bautizando, y Cristo se acerca; tal vez para santificar al mismo por quien va a ser bautizado; y sin duda para sepultar en las aguas a todo el viejo Adán, santificando el Jordán antes de nosotros y por nuestra causa; y así, el Señor, que era espíritu y carne, nos consagra mediante el Espíritu y el agua”, manifestó San Gregorio Nacianceno en uno de sus sermones.
“También el Espíritu da testimonio de la divinidad, acudiendo en favor de quien es su semejante; y la voz desciende del cielo, pues del cielo procede precisamente Aquel de quien se daba testimonio”, añadió el Santo.
Tomado de: www.aciprensa.com

sábado, 7 de enero de 2017

EPIFANÍA DEL SEÑOR - HOMILÍA DEL SANTO PADRE

Resultado de imagen para epifania del señorSANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
CAPILLA PAPAL
HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
Basílica Vaticana
Viernes 6 de enero de 2017



Con estas palabras, los magos, venidos de tierras lejanas, nos dan a conocer el motivo de su larga travesía: adorar al rey recién nacido. Ver y adorar, dos acciones que se destacan en el relato evangélico: vimos una estrella y queremos adorar.
Estos hombres vieron una estrella que los puso en movimiento. El descubrimiento de algo inusual que sucedió en el cielo logró desencadenar un sinfín de acontecimientos. No era una estrella que brilló de manera exclusiva para ellos, ni tampoco tenían un ADN especial para descubrirla. Como bien supo decir un padre de la Iglesia, «los magos no se pusieron en camino porque hubieran visto la estrella, sino que vieron la estrella porque se habían puesto en camino» (cf. San Juan Crisóstomo). Tenían el corazón abierto al horizonte y lograron ver lo que el cielo les mostraba porque había en ellos una inquietud que los empujaba: estaban abiertos a una novedad.
Los magos, de este modo, expresan el retrato del hombre creyente, del hombre que tiene nostalgia de Dios; del que añora su casa, la patria celeste. Reflejan la imagen de todos los hombres que en su vida no han dejado que se les anestesie el corazón.
La santa nostalgia de Dios brota en el corazón creyente pues sabe que el Evangelio no es un acontecimiento del pasado sino del presente. La santa nostalgia de Dios nos permite tener los ojos abiertos frente a todos los intentos reductivos y empobrecedores de la vida. La santa nostalgia de Dios es la memoria creyente que se rebela frente a tantos profetas de desventura. Esa nostalgia es la que mantiene viva la esperanza de la comunidad creyente la cual, semana a semana, implora diciendo: «Ven, Señor Jesús».
Imagen relacionadaPrecisamente esta nostalgia fue la que empujó al anciano Simeón a ir todos los días al templo, con la certeza de saber que su vida no terminaría sin poder acunar al Salvador. Fue esta nostalgia la que empujó al hijo pródigo a salir de una actitud de derrota y buscar los brazos de su padre. Fue esta nostalgia la que el pastor sintió en su corazón cuando dejó a las noventa y nueve ovejas en busca de la que estaba perdida, y fue también la que experimentó María Magdalena la mañana del domingo para salir corriendo al sepulcro y encontrar a su Maestro resucitado. La nostalgia de Dios nos saca de nuestros encierros deterministas, esos que nos llevan a pensar que nada puede cambiar. La nostalgia de Dios es la actitud que rompe aburridos conformismos e impulsa a comprometerse por ese cambio que anhelamos y necesitamos. La nostalgia de Dios tiene su raíz en el pasado pero no se queda allí: va en busca del futuro. Al igual que los magos, el creyente «nostalgioso» busca a Dios, empujado por su fe, en los lugares más recónditos de la historia, porque sabe en su corazón que allí lo espera el Señor. Va a la periferia, a la frontera, a los sitios no evangelizados para poder encontrarse con su Señor; y lejos de hacerlo con una postura de superioridad lo hace como un mendicante que no puede ignorar los ojos de aquel para el cual la Buena Nueva es todavía un terreno a explorar.
Como actitud contrapuesta, en el palacio de Herodes ―que distaba muy pocos kilómetros de Belén―, no se habían percatado de lo que estaba sucediendo. Mientras los magos caminaban, Jerusalén dormía. Dormía de la mano de un Herodes quien lejos de estar en búsqueda también dormía. Dormía bajo la anestesia de una conciencia cauterizada. Y quedó desconcertado. Tuvo miedo. Es el desconcierto que, frente a la novedad que revoluciona la historia, se encierra en sí mismo, en sus logros, en sus saberes, en sus éxitos. El desconcierto de quien está sentado sobre la riqueza sin lograr ver más allá. Un desconcierto que brota del corazón de quién quiere controlar todo y a todos. Es el desconcierto del que está inmerso en la cultura del ganar cueste lo que cueste; en esa cultura que sólo tiene espacio para los «vencedores» y al precio que sea. Un desconcierto que nace del miedo y del temor ante lo que nos cuestiona y pone en riesgo nuestras seguridades y verdades, nuestras formas de aferrarnos al mundo y a la vida. Y Herodes tuvo miedo, y ese miedo lo condujo a buscar seguridad en el crimen: «Necas parvulos corpore, quia te necat timor in corde» (San Quodvultdeus, Sermo 2 sobre el símboloPL, 40, 655). Matas los niños en el cuerpo porque a ti el miedo te mata el corazón.
Queremos adorar. Los hombres de Oriente fueron a adorar, y fueron a hacerlo al lugar propio de un rey: el Palacio. Y esto es importante, allí llegaron ellos con su búsqueda, era el lugar indicado: pues es propio de un rey nacer en un palacio, y tener su corte y súbditos. Es signo de poder, de éxito, de vida lograda. Y es de esperar que el rey sea venerado, temido y adulado, sí; pero no necesariamente amado. Esos son los esquemas mundanos, los pequeños ídolos a los que le rendimos culto: el culto al poder, a la apariencia y a la superioridad. Ídolos que solo prometen tristeza, esclavitud, miedo.
Resultado de imagen para epifania del señorY fue precisamente ahí donde comenzó el camino más largo que tuvieron que andar esos hombres venidos de lejos. Ahí comenzó la osadía más difícil y complicada. Descubrir que lo que ellos buscaban no estaba en el palacio sino que se encontraba en otro lugar, no sólo geográfico sino existencial. Allí no veían la estrella que los conducía a descubrir un Dios que quiere ser amado, y eso sólo es posible bajo el signo de la libertad y no de la tiranía; descubrir que la mirada de este Rey desconocido ―pero deseado― no humilla, no esclaviza, no encierra. Descubrir que la mirada de Dios levanta, perdona, sana. Descubrir que Dios ha querido nacer allí donde no lo esperamos, donde quizá no lo queremos. O donde tantas veces lo negamos. Descubrir que en la mirada de Dios hay espacio para los heridos, los cansados, los maltratados, abandonados: que su fuerza y su poder se llama misericordia. Qué lejos se encuentra, para algunos, Jerusalén de Belén.
Herodes no puede adorar porque no quiso y no pudo cambiar su mirada. No quiso dejar de rendirse culto a sí mismo creyendo que todo comenzaba y terminaba con él. No pudo adorar porque buscaba que lo adorasen. Los sacerdotes tampoco pudieron adorar porque sabían mucho, conocían las profecías, pero no estaban dispuestos ni a caminar ni a cambiar.

Los magos sintieron nostalgia, no querían más de lo mismo. Estaban acostumbrados, habituados y cansados de los Herodes de su tiempo. Pero allí, en Belén, había promesa de novedad, había promesa de gratuidad. Allí estaba sucediendo algo nuevo. Los magos pudieron adorar porque se animaron a caminar y postrándose ante el pequeño, postrándose ante el pobre, postrándose ante el indefenso, postrándose ante el extraño y desconocido Niño de Belén, allí descubrieron la Gloria de Dios.
tomado de: www.vatican.va