ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA SALUD

¡Virgen María, Madre de la Salud! Tu Hijo divino te encargó que fueras también Madre de todos los hombres. Desde entonces, con admirable fidelidad, has estado presente en la vida de la Iglesia y de cada uno de sus hijos; como ejemplar de todas las virtudes personales y comunitarias; como medianera nuestra ante Dios, y como madre de la vida divina que Cristo nos comunica.
Tú conoces nuestros sufrimientos y problemas, nuestras infidelidades y caídas. A ejemplo tuyo y con tu ayuda, aceptamos el plan de nuestro Padre Celestial que, en Cristo y por el Espíritu Santo quiere salvarnos a través de las pruebas y sufrimientos de la vida temporal, hasta darnos la plenitud de su vida sin término. Amén.

domingo, 12 de febrero de 2017

NO SEAMOS CRISTIANOS DE FACHADA

Ser cristianos de sustancia y no de fachada, fue el reclamo del Papa Francisco a los fieles reunidos para el rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, a quienes también exhortó a ir a la raíz del pecado y a no insultar al hermano, pues quien lo hace, “le asesina en el corazón”.
Resultado de imagen para papa francisco“Que la Virgen María, mujer de la escucha dócil y de la obediencia alegre” –exhortó el Pontífice–, nos ayude a vivir más acordes al Evangelio “para ser cristianos ¡no de fachada, sino de sustancia! Y esto es posible con la gracia del Espíritu Santo que nos permite hacer todo con amor y así cumplir plenamente la voluntad de Dios”.
En sus palabras previas al rezo de la oración mariana, el Santo Padre se refirió a la relación que tiene que haber con el prójimo.
“No os insultéis, quien insulta a un hermano le asesina en el corazón”, advirtió el Papa Francisco. El Pontífice quiso explicar así que hay que evitar caer en el formalismo a la hora de interpretar los Diez Mandamientos, y que hay que ir a la raíz del pecado.
El Santo Padre explicó que “Jesús quiere ayudar a sus discípulos a realizar una reinterpretación de la Ley mosaica. Aquello que se había dicho en la antigua alianza era verdadero, pero no era todo: Jesús vino para dar cumplimiento y para promulgar de forma definitiva la ley de Dios, huyendo del formalismo, del: ‘esto puedo hacerlo, esto no puedo hacerlo. Hasta aquí puedo, hasta aquí no puedo’”.
“En particular, en el Evangelio de hoy, Jesús examina tres aspectos: el homicidio, el adulterio y el juramento”, apuntó.
En relación al mandamiento de “no matarás”, Jesús “afirma que este mandamiento se viola no sólo cuando se produce un homicidio efectivo, sino también cuando tenemos un comportamiento que ofende la dignidad de la persona humana, incluyendo las palabras injuriosas. Es cierto que esto no tiene la misma gravedad que el asesinato, pero se sitúa en la misma línea debido a que comparten las mismas premisas y revelan la misma malevolencia”.
En este sentido, el Pontífice advirtió que los insultos comparten naturaleza con el homicidio. “Estamos habituados a insultarnos. Resulta ya como decir ‘buenos días’. Y eso está en la misma línea del asesinato. Quien insulta al hermano, asesina en el corazón al hermano. Por favor, no os insultéis”, pidió.
Otro aspecto examinado por Jesús en el Evangelio es la ley matrimonial. “El adulterio estaba considerado como una violación del derecho de propiedad del hombre sobre la mujer. En cambio, Jesús va a la raíz del mal. Al igual que se llega al homicidio por medio de las injurias y de las ofensas, así se llega al adulterio a través de los deseos hacia una mujer que no es su esposa. El adulterio, como el robo, la corrupción y todos los demás pecados, primero se producen en nuestro interior y, una vez que se produce en el corazón la decisión equivocada, se sitúan en un acto concreto”.
Por último, recordó que “Jesús dice a sus discípulos que no juren, en cuanto que el juramento es un signo de la inseguridad y de la duplicidad con que se desarrollan las relaciones humanas. Se instrumentaliza la autoridad de Dios para dar seguridad a nuestros asuntos humanos. Más bien estamos llamados a instaurar entre nosotros, entre nuestras familias, entre nuestra comunidad, un clima de claridad y de confianza recíproca, de tal manera que podamos confiar en los demás sin necesidad de recurrir a la intervención superior para ser creídos”.
“No os insultéis, no miréis con ojos posesivos a la mujer del prójimo, y no juréis. Son tres cosas que pide Jesús. Es muy fácil”, finalizó.
tomado de: https://www.aciprensa.com/noticias/el-reclamo-del-papa-en-el-angelus-no-sean-cristianos-de-fachada-sino-de-sustancia-18695

jueves, 2 de febrero de 2017

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR Y DE LA VIDA CONSAGRADA

Cada 2 de febrero la Iglesia Universal celebra la Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, donde se realiza el encuentro con Simeón y Ana, que se entiende como el encuentro del Señor con su pueblo, y además se realiza la purificación ritual de la Virgen María.
Resultado de imagen para presentacion del señorEn esa época cuando nacía el primogénito era llevado a los cuarenta días al Templo para su presentación, así como lo describe la Ley de Moisés, por eso desde el 25 de diciembre que se celebra el nacimiento del Verbo encarnado al 2 de febrero, José y María cumplieron con llevarlo a consagrar.
Al llegar al Templo, se encuentran con Simeón, a quien el Espíritu Santo prometió que no moriría sin antes ver al Salvador del mundo, y fue el mismo Espíritu quien le dijo al profeta que ese pequeño niño era el Redentor y Salvador de la humanidad.También en este día se encontraba en el Templo la hija de Fanuel de la Tribu de Aser, de nombre Ana, de edad muy avanzada; Ana enviudó a los 7 años de haberse casado y permaneció así hasta los 84 años, y paraba día y noche en el Templo sirviendo a Dios y ofrecía ayunos y oraciones. Ana al ver al niño alababa a  Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén

domingo, 22 de enero de 2017

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO EN EL ÁNGELUS

En su enseñanza previa al rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco explicó que el comienzo de la predicación de Jesús junto al mar de Galilea, tierra de paganos, nos indica que esta no se dirigía de forma exclusiva a los judíos, sino a toda la humanidad; y que el modo como llamó a sus primeros discípulos muestra que “el Señor se revela a nosotros de un modo extraordinario, pero siempre en la cotidianidad de nuestra vida
Ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa afirmó que desde Galilea, “un lugar impensable”, se difunde la luz de Cristo que salva a la humanidad.
El Santo Padre indicó que Jesús “deja Nazaret, un pueblecito de las montañas, y se establece en Cafarnaum, un núcleo importante junto a la ribera del lago de Galilea, habitado principalmente por paganos, punto de encuentro entre el Mediterráneo y las tierras interiores de Mesopotamia. Esta elección indica que el destinatario de su predicación no son sólo sus compatriotas, sino todos los que llegaban a la cosmopolita ‘Galilea de los gentiles’”.
“Vista desde la capital, Jerusalén, aquella tierra era geográficamente periférica, y religiosamente impura por la mezcla que había con los que no pertenecían a Israel”, señaló el Pontífice. “De Galilea no se esperaban grandes cosas para la historia de la Salvación. Sin embargo, desde allí mismo se difunde aquella ‘luz’, la luz de Cristo”.
“El mensaje de Jesús –continuó Francisco– subraya el mensaje del Bautista, que anunciaba el ‘Reino de los Cielos’. Este reino no supone la instauración de un nuevo poder político, sino el cumplimiento de la alianza entre Dios y su pueblo que inaugurará un período de paz y justicia. Para aplicar este pacto de alianza con Dios, cada uno de nosotros está llamado a convertirse transformando nuestro particular modo de pensar y de vivir”.
El Papa explicó la relación existente entre la predicación de Jesús y la de San Juan Bautista: “Lo que diferencia a Jesús de San Juan Bautista es el estilo y el método. Jesús elige ser un profeta itinerante. No se queda esperando a las personas, sino que se mueve al encuentro de ellas”.
Cuando Jesús llama junto al mar de Galilea a los dos grupos de hermanos, que estaban pescando en ese momento, para ser sus discípulos, Simón y Andrés, por un lado, y Santiago y Juan, por otro, les llama diciendo: “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres”.
Resultado de imagen para jesus en cafarnaum“La llamada llega a ellos cuando están en medio de su actividad cotidiana: el Señor se revela a nosotros de un modo extraordinario, pero siempre en la cotidianidad de nuestra vida”. “La respuesta de los cuatro pescadores es inmediata: dejaron lo que estaban haciendo y le siguieron. Sabemos, de hecho, que eran discípulos del Bautista y que, gracias a su testimonio, ya habían comenzado a creer en Jesús como el Mesías”.
Francisco concluyó afirmando que “nosotros, los cristianos de hoy, tenemos la alegría de proclamar y testimoniar nuestra fe porque se produjo aquel primer anuncio, porque aquellos hombres humildes y valientes respondieron generosamente a la llamada de Jesús”.
“Junto a la orilla del lago, en una tierra impensable, nació la primera comunidad de discípulos de Cristo”, señaló.
Tomado de: https://www.aciprensa.com/noticias/cristo-siempre-se-revela-en-la-cotidianidad-de-la-vida-afirma-el-papa-durante-el-angelus-87110/

sábado, 14 de enero de 2017

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS JÓVENES CON OCASIÓN DE LA PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO PREPARATORIO DE LA XV ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS

Queridos jóvenes:
Resultado de imagen para el papa francisco y los jóvenesTengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio, que les ofrezco como una “guía” para este camino.
Me vienen a la memoria las palabras que Dios dirigió a Abrahán: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré» (Gen 12,1). Estas palabras están dirigidas hoy también a ustedes: son las palabras de un Padre que los invita a “salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña. Los invito a escuchar la voz de Dios que resuena en el corazón de cada uno a través del soplo vital del Espíritu Santo.
Cuando Dios le dice a Abrahán «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le pedía huir los suyos o del mundo. Su invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?
Resultado de imagen para el papa francisco y los jóvenesSin embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal. El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión del Faraón (cfr. Es 2, 23).
Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena. Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.
En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”. Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia. ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).
Resultado de imagen para el papa francisco y los jóvenesUn mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).
Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).
Con paternal afecto,
FRANCISCO
Vaticano, 13 de enero de 2017
Tomado de: www.vatican.va