Una vez más, el Papa Francisco recordó la importancia de la familia, pues es “un santuario de la vida”, y recordó que “en la gestación de un hijo, los padres actúan como colaboradores de Dios”.

“Estos padres ancianos habían soñado y preparado aquel día, pero ya no lo esperaban más: se sentían excluidos, humillados, decepcionados”. Entonces, “ante el anuncio del nacimiento de un hijo, Zacarías se mostró incrédulo, porque las leyes naturales no lo consentían”. Como consecuencia, “el Señor dejó mudo a Zacarías durante el tiempo de la gestación”.
De esta reacción de Zacarías y de su consecuente enmudecimiento, el Papa sacó una lección: “Dios no depende de nuestras lógicas y de nuestras limitadas capacidades humanas, Es necesario aprender a fiarse y a callar ante el misterio de Dios, y contemplar en humildad y silencio su obra que se revela en la historia y que tantas veces supera nuestra imaginación”.
“Todo el suceso del nacimiento de Juan Bautista está rodeado de un alegre sentimiento de estupor, de sorpresa, de agradecimiento: la gente estaba presa de un santo temor de Dios, ‘y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas’, dice el Evangelio”.
“El pueblo fiel –observó el Papa– intuye que ha sucedido algo grande, incluso a pesar de ser algo humilde y desconocido, y se pregunta: ‘¿Qué será este niño?’”.

El Papa finalizó su reflexión pidiendo a la Virgen “que nos ayude a comprender que cada persona humana tiene la impronta de Dios, fuente de vida”.
Tomado de: https://www.aciprensa.com/noticias/la-familia-es-el-santuario-de-la-vida-afirma-el-papa-francisco-66033