ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA SALUD

¡Virgen María, Madre de la Salud! Tu Hijo divino te encargó que fueras también Madre de todos los hombres. Desde entonces, con admirable fidelidad, has estado presente en la vida de la Iglesia y de cada uno de sus hijos; como ejemplar de todas las virtudes personales y comunitarias; como medianera nuestra ante Dios, y como madre de la vida divina que Cristo nos comunica.
Tú conoces nuestros sufrimientos y problemas, nuestras infidelidades y caídas. A ejemplo tuyo y con tu ayuda, aceptamos el plan de nuestro Padre Celestial que, en Cristo y por el Espíritu Santo quiere salvarnos a través de las pruebas y sufrimientos de la vida temporal, hasta darnos la plenitud de su vida sin término. Amén.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Papa Francisco nombra nuevo Obispo (agustino) para la diócesis peruana de Chiclayo


Crédito: Mons. Robert Prevost (Wikipedia Fray jhonattan (CC-BY-SA-4.0) / Escudo Episcopal (Wikipedia SajoR (CC-BY-SA-2.5)
Crédito: Mons. Robert Prevost (Wikipedia Fray jhonattan (CC-BY-SA-4.0) / Escudo Episcopal (Wikipedia SajoR (CC-BY-SA-2.5)
VATICANO, 26 Sep. 15 / 06:48 am (ACI).- El Papa Francisco nombró hoy Obispo de Chiclayo (Perú) a Mons. Robert Francis Prevost, hasta el momento Administrador Apostólico de la misma diócesis.
El nuevo obispo nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Ilinois (Estados Unidos). Estudió secundaria en el Seminario Menor de los Padres Agustinianos en 1973. En 1977 consiguió el Bachiller en Ciencias matemáticas por la Universidad de Villanova.
Hizo la Profesión solemne el 29 de agosto de 1981. Al año siguiente obtuvo la licenciatura en Teología en la Catholic Theological Union de Chicago. En Roma recibió la ordenación presbiteral el 19 de junio de 1982.
Se licenció en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Angelicum de Roma en 1987.
Junto a la misión Agustiniana en Perú fue Canciller de la diócesis de Chulucanas (1985-1986).
De 1987 a 1988 desarrolló en los Estados Unidos el encargo de Promotor de la Pastoral Vocacional y de Director de las Misiones de su orden en la Provincia de Chicago. Después volvió a Perú en 1988 y dirigió el Seminario de su orden en la ciudad de Trujillo. También fue profesor de Derecho Canónico en el Seminario diocesano.
Fue Prefecto de los estudios en el Seminario y Juez del Tribunal eclesiástico o regional, así como miembro del Colegio de Consultores de Trujillo.
Después de 10 años de ministerio ininterrumpido en Perú regreso a Chicago porque en 1998 fue elegido Provincial de la Provincia Agustiniana de Chicago.
En 2001 fue elegido Prior General, encargo que realizó hasta el 2013 por dos sexenios.
De 2012 al 2014 fue Director de la Formación del Convento de San Agustín en Chicago, Primer Consejero y Vicario Provincial de la Provincia Nuestra Madre del Buen Consejo.
El 3 de noviembre de 2014 fue nombrado por el Papa Francisco Administrador Apostólico de la diócesis de Chiclayo en Perú elevándolo al mismo tiempo a la dignidad episcopal asignándole la sede titular de Sufar.
Recibió la ordenación episcopal el 12 de diciembre siguiente.
https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-nombra-nuevo-obispo-para-la-diocesis-peruana-de-chiclayo-88055/

domingo, 20 de septiembre de 2015

CEREMONIA DE BIENVENIDA


DISCURSO DEL SANTO PADRE
Aeropuerto internacional José Martí, La Habana
Sábado 19 de septiembre de 2015



Señor Presidente,
Distinguidas Autoridades,
Hermanos en el Episcopado,
Señoras y señores:

Muchas gracias, Señor Presidente, por su acogida y sus atentas palabras de bienvenida en nombre del Gobierno y de todo el pueblo cubano. Mi saludo se dirige también a las autoridades y a los miembros del Cuerpo diplomático que han tenido la amabilidad de hacerse presentes en este acto.
Al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, a Monseñor Dionisio Guillermo García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia Episcopal, a los demás Obispos y a todo el pueblo cubano, les agradezco su fraterno recibimiento.

Gracias a todos los que se han esmerado para preparar esta visita pastoral. Y quisiera pedirle a Usted, Señor Presidente, que transmita mis sentimientos de especial consideración y respeto a su hermano Fidel. A su vez, quisiera que mi saludo llegase especialmente a todas aquellas personas que, por diversos motivos, no podré encontrar y a todos los cubanos dispersos por el mundo.

Como usted, Señor Presidente, señaló, este año 2015 se celebra el 80 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas ininterrumpidas entre la República de Cuba y la Santa Sede. La Providencia me permite llegar hoy a esta querida Nación, siguiendo las huellas indelebles del camino abierto por los inolvidables viajes apostólicos que realizaron a esta Isla mis dos predecesores, san Juan Pablo II y Benedicto XVI. Sé que su recuerdo suscita gratitud y cariño en el pueblo y las autoridades de Cuba. Hoy renovamos estos lazos de cooperación y amistad para que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas, en sus preocupaciones, con libertad y todos los medios necesarios para llevar el anuncio del Reino hasta las periferias existenciales de la sociedad.

Este viaje apostólico coincide además con el I Centenario de la declaración de la Virgen de la Caridad del Cobre como Patrona de Cuba, por Benedicto XV. Fueron los veteranos de la Guerra de la Independencia, movidos por sentimientos de fe y patriotismo, quienes pidieron que la Virgen mambisa fuera la patrona de Cuba como nación libre y soberana. Desde entonces, Ella ha acompañado la historia del pueblo cubano, sosteniendo la esperanza que preserva la dignidad de las personas en las situaciones más difíciles y abanderando la promoción de todo lo que dignifica al ser humano. Su creciente devoción es testimonio visible de la presencia de la Virgen en el alma del pueblo cubano. En estos días tendré ocasión de ir al Cobre, como hijo y como peregrino, para pedirle a nuestra Madre por todos sus hijos cubanos y por esta querida Nación, para que transite por los caminos de justicia, paz, libertad y reconciliación.

Geográficamente, Cuba es un archipiélago que mira hacia todos los caminos, con un valor extraordinario como «llave» entre el norte y el sur, entre el este y el oeste. Su vocación natural es ser punto de encuentro para que todos los pueblos se reúnan en amistad, como soñó José Martí, «por sobre la lengua de los istmos y la barrera de los mares» (La Conferencia Monetaria de las Repúblicas de América, en Obras escogidas II, La Habana 1992, 505). Ese mismo fue el deseo de san Juan Pablo II con su ardiente llamamiento a «que Cuba se abra con todas sus magníficas posibilidades al mundo y que el mundo se abra a Cuba» (Discurso en la ceremonia de llegada, 21-1-1998, 5).

Desde hace varios meses, estamos siendo testigos de un acontecimiento que nos llena de esperanza: el proceso de normalización de las relaciones entre dos pueblos, tras años de distanciamiento. Es un proceso, es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo, del «sistema del acrecentamiento universal… por sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos», decía José Martí (ibíd.). Animo a los responsables políticos a continuar avanzando por este camino y a desarrollar todas sus potencialidades, como prueba del alto servicio que están llamados a prestar en favor de la paz y el bienestar de sus pueblos, y de toda América, y como ejemplo de reconciliación para el mundo entero. El mundo necesita reconciliación en esta atmósfera de tercera guerra mundial por etapas que estamos viviendo.

Pongo estos días bajo la intercesión de la Virgen de la Caridad del Cobre, de los beatos Olallo Valdés y José López Piteira y del venerable Félix Varela, gran propagador del amor entre los cubanos y entre todos los hombres, para que aumenten nuestros lazos de paz, solidaridad y respeto mutuo.
Nuevamente, muchas gracias, Señor Presidente.


VIAJE APOSTÓLICO DEL PAPA FRANCISCO A CUBA Y A ESTADOS UNIDOS

Apreciados hermanos y hermanas por el bautismo, el Papa Francisco continúa su misión apostólica y en esta oportunidad viaja a Cuba y a Estados Unidos, oremos para que su mensaje, que emana del Evangelio, llegue a muchos corazones y transforme muchas vidas en Cristo. Su agenda es la siguiente:






Sábado 19 de septiembre de 2015
10.15Salida del aeropuerto de Roma/Fiumicino hacia La Habana 
16.00Llegada al aeropuerto internacional José Martí de La Habana 
16.05Ceremonia de bienvenida en el aeropuerto internacional de La Habana 
[Alemán, Árabe, EspañolFrancésInglésItalianoPolacoPortugués]
 
Domingo 20 de septiembre de 2015

9.00Santa Misa en la Plaza de la Revolución de La Habana
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
 Ángelus
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
16.00Visita de cortesía al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República en el Palacio de la Revolución de La Habana 
17.15Celebración de las Vísperas con sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la Catedral de La Habana
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
18.30Saludo a los jóvenes del Centro Cultural Padre Félix Varela de La Habana
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
Lunes 21 de septiembre de 2015

8.00Salida en avión de La Habana hacia Holguín 
9.20Llegada al aeropuerto internacional Frank País de Holguín 
10.30Santa Misa en la Plaza de la Revolución de Holguín
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
15.45Bendición de la ciudad desde la Loma de la Cruz de Holguín 
16.40Salida en avión hacia Santiago 
17.30Llegada al aeropuerto internacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba 
19.00Encuentro con los obispos en el Seminario San Basilio Magno de Santiago de Cuba 
19.45Oración a la Virgen de la Caridad, con los obispos y el séquito papal en la Basílica menor del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba

Martes 22 de septiembre 2015

8.00Santa Misa en la Basílica menor del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
11.00Encuentro con las familias en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en Santiago de Cuba
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
 Benedición de la ciudad desde el exterior de la Catedral de Santiago de Cuba 
12.15Ceremonia de despedida en el aeropuerto 
12.30Salida del aeropuerto de Santiago de Cuba hacia Washington, D.C. 
16.00Llegada a la Andrews Air Force Base de Washington, D.C. 
 Acogida oficial en la Andrews Air Force Base de Washington, D.C.
 
Miércoles 23 de septiembre de 2015

9.15Ceremonia de bienvenida en el South Lawn de la Casa Blanca
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
 Visita de cortesía al Presidente de los Estados Unidos de América 
11.30Encuentro con los obispos de los Estados Unidos de América en la Catedral de San Mateo de Washington, D.C.
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
16.15Santa Misa y canonización del beato Junípero Serra en el Santuario nacional de la Inmaculada Concepción de Washington, D.C.
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
Jueves 24 de septiembre de 2015

9.20Visita al Congreso de los Estados Unidos de America[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués] 
11.15Visita al centro caritativo de la parroquia de St Patrick y encuentro con los sintecho de Washington, D.C.
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
16.00Salida en avión hacia Nueva York 
17.00Llegada al aeropuerto JFK de Nueva York 
18.45Celebración de las Vísperas con el clero, religiosos y religiosas en la Catedral de San Patricio de Nueva York
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
Viernes 25 de septiembre de 2015

8.30Visita a la Sede de la Organización de las Naciones Unidas[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués] 
11.30Encuentro interreligioso en el memorial del Ground Zero, en Nueva York
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
16.00Visita a la escuela Nuestra Señora Reina de los Ángeles y encuentro con niños y familias de inmigrantes, en Nueva York (Harlem) 
18.00Santa Misa en el Madison Square Garden de Nueva York
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
Sábado 26 de septiembre de 2015

8.40Salida en avión hacia Filadelfia 
9.30Llegada al aeropuerto internacional de Filadelfia 
10.30Santa Misa con obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas de Pensilvania en la Catedral de San Pedro y San Pablo de Filadelfia
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
16.45Encuentro para la libertad religiosa con la comunidad hispana y otros inmigrantes en el Independence Mall de Filadelfia
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
19.30Fiesta de las familias y vigilia de oración en el B. Franklin Parkway de Filadelfia
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
Domingo 27 de septiembre de 2015

9.15Encuentro con los obispos invitados al Encuentro Mundial de las Familias en el Seminario San Carlos Borromeo de Filadelfia
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
11.00Visita a los presos del Instituto Correccional Curran-Fromhold de Filadelfia
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
16.00Santa Misa de clausura del VIII Encuentro Mundial de las Familias en el B. Franklin Parkway de Filadelfia
[Alemán, Árabe, Español, Francés, Inglés, Italiano, Polaco, Portugués]
 
19.00Saludo al Comité organizador, a los voluntarios y benefactores en el aeropuerto internacional de Filadelfia 
19.45Ceremonia de despedida 
20.00Salida en avión de Filadelfia hacia Roma/Ciampino
 
Lunes 28 de septiembre de 2015

10.00Llegada al aeropuerto de Roma/Ciampino 

Huso horario:
Roma: +2h UTC
La Habana / Holguín / Santiago: -4h UTC
Washington / Nueva York / Filadelfia: -4h UTC

Fuente: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/travels/2015/outside/documents/papa-francesco-cuba-usa-onu-2015.html

jueves, 17 de septiembre de 2015

ENCÍCLICA LAUDATO SI DEL PAPA FRANCISCO..... 17 entrega

III. Ecología de la vida cotidiana

147. Para que pueda hablarse de un auténtico desarrollo, habrá que asegurar que se produzca una mejora integral en la calidad de vida humana, y esto implica analizar el espacio donde transcurre la existencia de las personas. Los escenarios que nos rodean influyen en nuestro modo de ver la vida, de sentir y de actuar. A la vez, en nuestra habitación, en nuestra casa, en nuestro lugar de trabajo y en nuestro barrio, usamos el ambiente para expresar nuestra identidad. Nos esforzamos para adaptarnos al medio y, cuando un ambiente es desordenado, caótico o cargado de contaminación visual y acústica, el exceso de estímulos nos desafía a intentar configurar una identidad integrada y feliz.

148. Es admirable la creatividad y la generosidad de personas y grupos que son capaces de revertir los límites del ambiente, modificando los efectos adversos de los condicionamientos y aprendiendo a orientar su vida en medio del desorden y la precariedad. Por ejemplo, en algunos lugares, donde las fachadas de los edificios están muy deterioradas, hay personas que cuidan con mucha dignidad el interior de sus viviendas, o se sienten cómodas por la cordialidad y la amistad de la gente. La vida social positiva y benéfica de los habitantes derrama luz sobre un ambiente aparentemente desfavorable. A veces es encomiable la ecología humana que pueden desarrollar los pobres en medio de tantas limitaciones. La sensación de asfixia producida por la aglomeración en residencias y espacios con alta densidad poblacional se contrarresta si se desarrollan relaciones humanas cercanas y cálidas, si se crean comunidades, si los límites del ambiente se compensan en el interior de cada persona, que se siente contenida por una red de comunión y de pertenencia. De ese modo, cualquier lugar deja de ser un infierno y se convierte en el contexto de una vida digna.

149. También es cierto que la carencia extrema que se vive en algunos ambientes que no poseen armonía, amplitud y posibilidades de integración facilita la aparición de comportamientos inhumanos y la manipulación de las personas por parte de organizaciones criminales. Para los habitantes de barrios muy precarios, el paso cotidiano del hacinamiento al anonimato social que se vive en las grandes ciudades puede provocar una sensación de desarraigo que favorece las conductas antisociales y la violencia. Sin embargo, quiero insistir en que el amor puede más. Muchas personas en estas condiciones son capaces de tejer lazos de pertenencia y de convivencia que convierten el hacinamiento en una experiencia comunitaria donde se rompen las paredes del yo y se superan las barreras del egoísmo. Esta experiencia de salvación comunitaria es lo que suele provocar reacciones creativas para mejorar un edificio o un barrio[117].

150. Dada la interrelación entre el espacio y la conducta humana, quienes diseñan edificios, barrios, espacios públicos y ciudades necesitan del aporte de diversas disciplinas que permitan entender los procesos, el simbolismo y los comportamientos de las personas. No basta la búsqueda de la belleza en el diseño, porque más valioso todavía es el servicio a otra belleza: la calidad de vida de las personas, su adaptación al ambiente, el encuentro y la ayuda mutua. También por eso es tan importante que las perspectivas de los pobladores siempre completen el análisis del planeamiento urbano.

151. Hace falta cuidar los lugares comunes, los marcos visuales y los hitos urbanos que acrecientan nuestro sentido de pertenencia, nuestra sensación de arraigo, nuestro sentimiento de «estar en casa» dentro de la ciudad que nos contiene y nos une. Es importante que las diferentes partes de una ciudad estén bien integradas y que los habitantes puedan tener una visión de conjunto, en lugar de encerrarse en un barrio privándose de vivir la ciudad entera como un espacio propio compartido con los demás. Toda intervención en el paisaje urbano o rural debería considerar cómo los distintos elementos del lugar conforman un todo que es percibido por los habitantes como un cuadro coherente con su riqueza de significados. Así los otros dejan de ser extraños, y se los puede sentir como parte de un « nosotros » que construimos juntos. Por esta misma razón, tanto en el ambiente urbano como en el rural, conviene preservar algunos lugares donde se eviten intervenciones humanas que los modifiquen constantemente.

152. La falta de viviendas es grave en muchas partes del mundo, tanto en las zonas rurales como en las grandes ciudades, porque los presupuestos estatales sólo suelen cubrir una pequeña parte de la demanda. No sólo los pobres, sino una gran parte de la sociedad sufre serias dificultades para acceder a una vivienda propia. La posesión de una vivienda tiene mucho que ver con la dignidad de las personas y con el desarrollo de las familias. Es una cuestión central de la ecología humana. Si en un lugar ya se han desarrollado conglomerados caóticos de casas precarias, se trata sobre todo de urbanizar esos barrios, no de erradicar y expulsar. Cuando los pobres viven en suburbios contaminados o en conglomerados peligrosos, «en el caso que se deba proceder a su traslado, y para no añadir más sufrimiento al que ya padecen, es necesario proporcionar una información adecuada y previa, ofrecer alternativas de alojamientos dignos e implicar directamente a los interesados»[118]. Al mismo tiempo, la creatividad debería llevar a integrar los barrios precarios en una ciudad acogedora: «¡Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro![119]».

153. La calidad de vida en las ciudades tiene mucho que ver con el transporte, que suele ser causa de grandes sufrimientos para los habitantes. En las ciudades circulan muchos automóviles utilizados por una o dos personas, con lo cual el tránsito se hace complicado, el nivel de contaminación es alto, se consumen cantidades enormes de energía no renovable y se vuelve necesaria la construcción de más autopistas y lugares de estacionamiento que perjudican la trama urbana. Muchos especialistas coinciden en la necesidad de priorizar el transporte público. Pero algunas medidas necesarias difícilmente serán pacíficamente aceptadas por la sociedad sin una mejora sustancial de ese transporte, que en muchas ciudades significa un trato indigno a las personas debido a la aglomeración, a la incomodidad o a la baja frecuencia de los servicios y a la inseguridad.

154. El reconocimiento de la dignidad peculiar del ser humano muchas veces contrasta con la vida caótica que deben llevar las personas en nuestras ciudades. Pero esto no debería hacer perder de vista el estado de abandono y olvido que sufren también algunos habitantes de zonas rurales, donde no llegan los servicios esenciales, y hay trabajadores reducidos a situaciones de esclavitud, sin derechos ni expectativas de una vida más digna.
155. La ecología humana implica también algo muy hondo: la necesaria relación de la vida del ser humano con la ley moral escrita en su propia naturaleza, necesaria para poder crear un ambiente más digno. Decía Benedicto XVI que existe una «ecología del hombre» porque «también el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo»[120]. En esta línea, cabe reconocer que nuestro propio cuerpo nos sitúa en una relación directa con el ambiente y con los demás seres vivientes. La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación. Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma»[121].

IV. El principio del bien común

156. La ecología humana es inseparable de la noción de bien común, un principio que cumple un rol central y unificador en la ética social. Es «el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección»[122].

157. El bien común presupone el respeto a la persona humana en cuanto tal, con derechos básicos e inalienables ordenados a su desarrollo integral. También reclama el bienestar social y el desarrollo de los diversos grupos intermedios, aplicando el principio de la subsidiariedad. Entre ellos destaca especialmente la familia, como la célula básica de la sociedad. Finalmente, el bien común requiere la paz social, es decir, la estabilidad y seguridad de un cierto orden, que no se produce sin una atención particular a la justicia distributiva, cuya violación siempre genera violencia. Toda la sociedad –y en ella, de manera especial el Estado– tiene la obligación de defender y promover el bien común.

158. En las condiciones actuales de la sociedad mundial, donde hay tantas inequidades y cada vez son más las personas descartables, privadas de derechos humanos básicos, el principio del bien común se convierte inmediatamente, como lógica e ineludible consecuencia, en un llamado a la solidaridad y en una opción preferencial por los más pobres. Esta opción implica sacar las consecuencias del destino común de los bienes de la tierra, pero, como he intentado expresar en la Exhortación apostólicaEvangelii gaudium[123], exige contemplar ante todo la inmensa dignidad del pobre a la luz de las más hondas convicciones creyentes. Basta mirar la realidad para entender que esta opción hoy es una exigencia ética fundamental para la realización efectiva del bien común.

V. Justicia entre las generaciones

159. La noción de bien común incorpora también a las generaciones futuras. Las crisis económicas internacionales han mostrado con crudeza los efectos dañinos que trae aparejado el desconocimiento de un destino común, del cual no pueden ser excluidos quienes vienen detrás de nosotros. Ya no puede hablarse de desarrollo sostenible sin una solidaridad intergeneracional. Cuando pensamos en la situación en que se deja el planeta a las generaciones futuras, entramos en otra lógica, la del don gratuito que recibimos y comunicamos. Si la tierra nos es donada, ya no podemos pensar sólo desde un criterio utilitarista de eficiencia y productividad para el beneficio individual. No estamos hablando de una actitud opcional, sino de una cuestión básica de justicia, ya que la tierra que recibimos pertenece también a los que vendrán. Los Obispos de Portugal han exhortado a asumir este deber de justicia: «El ambiente se sitúa en la lógica de la recepción. Es un préstamo que cada generación recibe y debe transmitir a la generación siguiente»[124]. Una ecología integral posee esa mirada amplia.

160. ¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario. Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar, entendemos sobre todo su orientación general, su sentido, sus valores. Si no está latiendo esta pregunta de fondo, no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan lograr efectos importantes. Pero si esta pregunta se plantea con valentía, nos lleva inexorablemente a otros cuestionamientos muy directos: ¿Para qué pasamos por este mundo? ¿para qué vinimos a esta vida? ¿para qué trabajamos y luchamos? ¿para qué nos necesita esta tierra? Por eso, ya no basta decir que debemos preocuparnos por las futuras generaciones. Se requiere advertir que lo que está en juego es nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá. Es un drama para nosotros mismos, porque esto pone en crisis el sentido del propio paso por esta tierra.

161. Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones. La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora mismo, sobre todo si pensamos en la responsabilidad que nos atribuirán los que deberán soportar las peores consecuencias.

162. La dificultad para tomar en serio este desafío tiene que ver con un deterioro ético y cultural, que acompaña al deterioro ecológico. El hombre y la mujer del mundo posmoderno corren el riesgo permanente de volverse profundamente individualistas, y muchos problemas sociales se relacionan con el inmediatismo egoísta actual, con las crisis de los lazos familiares y sociales, con las dificultades para el reconocimiento del otro. Muchas veces hay un consumo inmediatista y excesivo de los padres que afecta a los propios hijos, quienes tienen cada vez más dificultades para adquirir una casa propia y fundar una familia. Además, nuestra incapacidad para pensar seriamente en las futuras generaciones está ligada a nuestra incapacidad para ampliar los intereses actuales y pensar en quienes quedan excluidos del desarrollo. No imaginemos solamente a los pobres del futuro, basta que recordemos a los pobres de hoy, que tienen pocos años de vida en esta tierra y no pueden seguir esperando. Por eso, «además de la leal solidaridad intergeneracional, se ha de reiterar la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad intrageneracional»[125].
___________________________________________ 
[117] Algunos autores han mostrado los valores que suelen vivirse, por ejemplo, en las « villas », chabolas o favelas de América Latina: cf. Juan Carlos Scannone, S.J., «La irrupción del pobre y la lógica de la gratuidad», en Juan Carlos Scannone y Marcelo Perine (eds.), Irrupción del pobre y quehacer filosófico. Hacia una nueva racionalidad, Buenos Aires 1993, 225-230.
[118] Consejo Pontificio Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 482.
[119] Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 210: AAS 105 (2013), 1107.
[120] Discurso al Deutscher Bundestag, Berlín (22 septiembre 2011): AAS 103 (2011), 668.
[121] Catequesis (15 abril 2015): L’Osservatore Romano, ed. semanal en lengua española (17 abril 2015), p. 2.
[122] Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 26.
[123] Cf. n. 186-201: AAS 105 (2013), 1098-1105.
[124] Conferencia Episcopal Portuguesa, Carta pastoral Responsabilidade solidária pelo bem comum (15 septiembre 2003), 20.
[125] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2010, 8: AAS 102 (2010), 45.


martes, 8 de septiembre de 2015

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALUD DE BOJACÁ

Apreciados peregrinos, este domingo 13 de septiembre realizaremos la gran Fiesta de Nuestra Señora de la Salud. Durante estos días hemos estado haciendo la noveda. el Sábado 12 de septiembre se llevará a cabo una Vigilia desde las 9 de la noche hasta la 1 de la madrugada, quien desee participar puede hacerlo, se realizará en el templo parroquial.

viernes, 4 de septiembre de 2015

NUESTRA SEÑORA DE LA CONSOLACIÓN


HOY CELEBRAMOS EN LA ORDEN DE SAN AGUSTÍN
NUESTRA SEÑORA
MADRE DE LA CONSOLACIÓN
Patrona de la Orden
Solemnidad


    La Bienaventurada Virgen María es venerada como Madre de Consolación, porque a través de ella “Dios mandó al mundo al Consolador”, Cristo Jesús. La participación en los dolores de la pasión de su Hijo y en las alegrías de su resurrección la ponen en condición de consolar a sus hijos en cualquier aflicción en que se encuentren. Después de la ascensión de Jesucristo, en unión con los apóstoles imploró con ardor y esperó con confianza al Espíritu Consolador. Ahora, elevada al cielo, “brilla ante el pueblo peregrino de Dios como signo de segura esperanza y consolación” (LG 69). Al menos desde el siglo XVII, “Madre de Consolación” o “Madre de la Correa” es el título principal con que la Orden agustiniana honra a la Virgen. En 1439 obtuvo la facultad de erigir para los laicos la “Cofradía de la Correa”. Una piadosa leyenda, nacida en el seno de la Orden, narraba que la Virgen se había aparecido a santa Mónica, afligida por la suerte de Agustín, consolándola y dándole una correa, la misma con que después se ciñeron Agustín y sus frailes. De ordinario, la iconografía representa a la Virgen y al Niño en el acto de entregar sendas correas,, respectivamente a santa Mónica y a san Agustín. En 1495 surgió en la Iglesia agustiniana de Bolonia la “Cofradía de Santa María de la Consolación”. En 1575 ambas cofradías se fusionaron en una púnica “Archicofradía de la Correa”, a la que la Sede Apostólica enriqueció con abundancia de indulgencias.
                        
                       Dulce Madre del consuelo,
                        dulce Madre del amor,
                        oye, oh Virgen, desde el cielo
                        la plegaria del dolor.

                        Como herida la paloma
                        busca ansiosa el blando nido,
                        el corazón dolorido
                        vuela a tu seño a llorar.

                        Tú sola entiendes, oh Madre,
                        sus quejas y su quebranto.
                        Tú sola secas su llanto,
                        tú sola ves su penar. 

                        ¡Oh, qué dulce es, Virgen pura,
                        en las tormentas del alma,
                        hallar la perdida calma
                        tu semblante al descubrir!

                        ¡Oh, qué dulce es la vida
                        en el triste desconsuelo
                        alzar los ojos al cielo
                        y contigo sonreír!

                        Eres tú, Virgen bendita,
                        fuente de eterna alegría,
                        Madre de Dios, Madre mía,
                        santo emblema del dolor.

                        Rico panal que labraron
                        los ángeles en el cielo,
                        dulce Madre del consuelo,
                        dulce Madre del amor. Amén.

Del Tratado de la Corona de Nuestra Señora, de san Alonso de Orozco, presbítero
(10,4, Opera Omnia. III, Madrid 1736, 163-164)

María al pie de la Cruz invita a todos para consolarlos
    Vengan a mí todos los que trabajan y llevan cargas pesadas y yo los consolaré. Nuestro Salvador piadoso dijo estas palabras llamando a todos los afligidos y que padecen trabajos, porque él es el único remedio y consuelo nuestro y tiene caudal bastante para remediar a todos. Más, océano es de donde salen todos los ríos de misericordia, y no se agota ni puede agotarse; el mundo llama apara atormentar a los que le siguen, sólo Jesucristo, padre de las misericordias, atrae benignamente a sí e invita a los que sufren para recrearlos y perdonarlos.
    Nuestra Señora, madre de misericordia, imitando a precioso hijo, toma las mismas palabras y dice: “Ea, cristianos atribulados, vengan a mí, que yo los recrearé, aquí donde me ven, al pie de la cruz de mi hijo. Si vinieren, llamándome con fe y amor, seré su amparo. Vengan todos los estados, que mi sagrado hijo por todos quiso que yo pasase, para que todos hallasen descanso. Vengan las vírgenes, que yo perpetua virginal pureza guardé. Vengan los casados, que yo tuve por esposo al santo José. Bien sabré compadecerme de las madres que perdieron sus hijos con gran dolor, pues delante de mis ojos veo morir a mi hijo amado, Salvador del mundo. Vengan éstas también”.
    Si la caridad de san Pablo era tan bastante que, estando aherrojado, confortaba a los cristianos escribiéndoles cartas, ¡cuánto más la Reina del Cielo, aunque tan afligida al pie de la cruz, tendrá caudal para dar favor y consuelo a quien se lo demandare! Cosa es maravillosa: no solamente sufrió con paciencia los trabajos de Cristo, sino con gran contento, que es más alta perfección. La paciencia, dice Santiago, tiene consigo la obra perfecta. Esta virtud excelente nos enseña nuestra Señora y nos llama para que la aprendamos de ella. Ésta es la que dio la corona a los mártires, confesores y vírgenes. Ésta, finalmente, es la que trae consigo perseverancia en las virtudes cristianas; sin ésta no hay entrada en el cielo; y si no somos tan acabados y perfectos que, como la Virgen santa, padezcamos con alegría, a lo menos tengamos sufrimiento en las aflicciones que Dios nos envía, como lo hizo el santo Job, dando alabanzas a nuestro Salvador.
Oración
    Padre de las misericordias, que por la bienaventurada Virgen María enviaste al mundo el consuelo prometido por los profetas, tu Hijo Jesucristo, concédenos, por su intercesión, que podamos recibir tus abundantes consolaciones y compartirlas con los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.